Una boda es algo precioso. Se respira el amor, todo el mundo está feliz y no puedes evitar sonreír cuando ves a los enamorados. Pero también es una faena. Tienes que organizar todo, encontrar un estilismo perfecto a prueba de lágrimas, los zapatos te hacen daño, y de repente, alguien empieza una conga.

“Una boda se vive 3 veces: al soñarla, al vivirla y al recordarla”- Anónimo

Ha llegado el buen tiempo, y con él la temporada de bodas. Y es que no sabes cómo, pero todo tu entorno ha decidido casarse en los mismos meses. Y, por supuesto, te han invitado. Todas las bodas te hacen mucha ilusión, pero tu bolsillo ya ha empezado a temblar. Pero no te preocupes, hay formas de reducir el gasto que suponen tantas ceremonias. En este artículo te contamos cómo lidiar con el estrés y ahorrar un poco.

pareja casandose en un lugar paradisiaco en temporada de bodas

Organízate bien

Lo primero y esencial es marcar en tu calendario la fecha de cada boda. Verlas juntas te dará la perspectiva necesaria para saber cuánto queda para cada una y te ayudará a llevar las cosas con tiempo. También evitarás las equivocaciones tontas, porque a veces nos bailan las fechas y los nombres y no quieres aparecer en la ciudad que no es. Sé un invitado responsable y empieza a pensar todo con antelación. No planees las cosas entre boda y boda, porque si surge alguna complicación se te echará el tiempo encima.

Valora si puedes ir

Si tienes muchas bodas en muy poco tiempo y no puedes ir a todas, valora tu relación con cada pareja. Si no sois demasiado cercanos, puedes decir que no y nadie se sentirá ofendido. Si lo haces, puedes también enviar un regalo a los novios a modo de detalle. Seguramente no se lo esperarán y les hará ilusión, aunque no vayas.

Planea el viaje con tiempo

El viaje es lo que más antelación necesita. Igual tienes suerte y alguna boda se celebra cerca, en tu ciudad o en los alrededores. Si es el caso, habla con otros asistentes y compartid coche. Pagando juntos la gasolina ahorraréis algo de dinero, y el viaje será mucho más entretenido. Si, por el contrario, la celebración es lejos y tienes que ir en tren o en avión, compra los billetes lo antes posible. Seguramente encontrarás ofertas y el viaje será más barato.

El traje

A una boda siempre gusta ir con un modelito de estreno, pero cuando tienes varias fiestas y poco tiempo, es más sano para el bolsillo repetir vestido. Además, lo importante son los novios, y todo el mundo va a estar mirándolos a ellos, no a ti.

Chicas con vestido de boda
Esto tampoco significa que vayas a ir exactamente igual a todas. Todo depende del tipo de boda: si es de día o de noche, más o menos informal, en primavera o en verano… Puedes usar complementos diferentes para dar un toque único a tu estilismo, cambiar el peinado o el maquillaje. Juega con lo que pueda resultar diferente en cada ocasión.
Otra opción es escoger un traje por piezas que puedas combinar. Cada vez más mujeres eligen las faldas largas o incluso un pantalón. En este caso, puedes cambiar la parte de arriba y buscar blusas que se ajusten a lo que quieras en cada ocasión. Encontrar un top es mucho más barato que un traje completo, y da más posibilidades para poder reutilizarlo.
Si aun así quieres cambiar el traje, hay formas de hacerlo. Habla con amigas o familiares que tengan una talla parecida a la tuya. Seguro que tienen en el armario algún vestido o traje de otras bodas que está en perfecto estado. Puedes pedírselo prestado, o proponerles un intercambio y dejarles tú un vestido cuando lo necesiten. También existe la opción de alquilar la ropa, algo que está ganando cada vez más popularidad. Puedes alquilar el vestuario completo a un precio bastante asequible.

El regalo

Cuando tenemos muchas cosas en las que pensar, todo nos sale un poquito peor de lo que nos gustaría, y un ejemplo son los regalos. Muchas veces en las bodas queremos regalar algo más que el típico sobre con dinero, pero corremos el riesgo de que parezca demasiado genérico o de pasarnos de presupuesto.
Pero tampoco es necesario gastar mucho dinero. Junta un grupo de personas que asistan a la boda, ya sean amigos o familiares. Así tendréis un presupuesto mayor. Y siempre es más bonito hacer regalos pensados especialmente para la pareja. Podéis buscar viajes, experiencias… Cuanto más personal sea, mejor. También podéis crear una de nuestras canciónes personalizadas para los novios. La podéis hacer en 5 minutos, y es una forma preciosa de decir a los recién casados cuánto los queréis.

Prepararse para una boda (o para varias) es un estrés, pero al final merece la pena. Ver felices a los enamorados y bailar hasta que no podemos más cura todos los males, y nos deja recuerdos preciosos.
¿Cuántas bodas tienes este año? Cuéntanoslo en los comentarios y dinos si estos consejos te han resultado útiles. Y, tengas las bodas que tengas, ¡recuerda pasarlo genial!